domingo, 19 de mayo de 2013

Ensalada de huevo, patata y cangrejo - El día de las cuatro estaciones sin Vivaldi





El miércoles pasado el tiempo me engañó totalmente, cuando me levante llovía. El agua caía despacio pero sin parar, había cambiado el tiempo a frío de nuevo, si embargo en muy poco rato a penas media hora, todo cambió, paro de llover, se fueron las nubes dejando un cielo azul y un sol casi de verano, subió la temperatura muy rápidamente.

De esta forma mis planes para el día, cambiaban igual que el tiempo, a primera hora pensé en pasarlo en casa cocinando con el horno y los fuegos encendidos, pero al ver ese radiante sol lo único que me apetecía era salir a pasear por la playa y disfrutar de esa luz y del maravilloso sol. Y así lo hice.

Disfruté de una maravillosa mañana en la cala que hay bajo mi casa, de la brisa marina, del olor al campo que hacia minutos había recibido la lluvia encantado y ahora el sol calentaba y el aire olia a romero y a mar...

Volví a casa y me dije hoy como algo fresquito, hace calor y apetece... así que empece con esta receta sencilla pero muy rica y bien barata. Para no enrollarme mas solo os diré que mientras se hervían las patatas y los huevos, yo disfrutaba en el jardín del sol mientras trabajaba un poco en mis plantas..., entre en casa para apagar el fuego y enfriar las patatas y cuando volví, el cielo se había vuelto negro haciendo desaparecer el sol, es mas parecía que iba a anochecer y un frió viento que venia del mar trajo de nuevo el invierno.

Entre en casa me metí en la ducha y al salir de la ducha, ya todo eren truenos, rayos y relámpagos y caía el agua del cielo, como si se fuera a terminar el mundo... tenia la impresión de haber vivido las cuatro estaciones del año en solo una horas... ahora me encontraba en la estacion cambiada o con la comida de verano...




Ingredientes 
  • Patatas
  • Huevos
  • Mayonesa
  • Aceitunas sin hueso
  • Palitos de cangrejo 
  • Sal
  • Aceite de oliva suave para la mayonesa
  • 1 Huevo  para la mayonesa 
  • Limón  para la mayonesa
  • Mostaza de Dijon  para la mayonesa (opcional)




Preparación

Lavamos las patatas bajo el grifo con el cepillo para quitarle cualquier resto de tierra, estas mías tenían mucha y roja... estaban recién cogidas, patatas nuevas... Las ponemos a hervir en una cazuela con agua y una ramita de romero... aunque tienen la piel, al menos conseguimos que no tome el sabor de las aguas tan malas que tenemos hoy en día. Metemos los huevos pero estos solo los hervimos diez minutos desde que empiece el agua a hervir, los retiramos y dejamos las patatas hasta que estén hechas.

Refrescamos las patatas y los huevos, los pelamos y cortamos en trozos de un tamaño aproximadamente igual , no lo cortes muy pequeño como en la ensaladilla que al final queda como un puré todo aplastado, déjalos un poquito mas grandes como en dados de 1,5 cm. Lo ponemos en un bol y añadimos el resto de los ingredientes, las aceitunas negras sin hueso cortadas en rodajas, los palitos de cangrejo  en lonchas muy finas, mezclamos todo.

Hacemos una mayonesa casera, ponemos un huevo en el vaso de la batidora, echamos medio vaso de aceite de oliva pero del suave, un poco de sal y unas gotas de limón. Si queréis añadir la mostaza podéis hacerlo ahora o cuando la mayonesa este terminada.



Colocamos la batidora en el fondo del vaso y sin levantarla, la ponemos en marcha manteniendola pegada al fondo del vaso hasta que veamos que, por los lados sube la mezcla ya emulsionada de los ingredientes, una vez veamos esto levantamos y bajamos la batidora varias veces hasta que todo quede integrado. Ahora tenemos la mejor mayonesa del mundo, la nuestra, recién hecha en casa.

Si no habéis añadido la mostaza, por si alguien no le gusta podéis servirla en una salsera independiente, así como también un poco de ketchup casero o uno comercial de buena calidad, así  cada uno podrá añadir el sabor que mas le guste aunque con la mayonesa es mas que suficiente.

Meter en la nevera para servir bien frió, podéis acompañarlo de unas rosquilletas o unos saladitos, también unos grisines, una cervecita fría o un buen vinito de aguja natural muy frío es la mejor elección para acompañar esta ensalada. Ahora a disfrutar de lo que queda del día .. porque después de todo salio un sol radiante y quedo una tarde primaveral, al finalizar la tormenta del fin del mundo que solo duro unos minutos, cuando el sol se abrió paso... calentaba tanto que seco todo el agua torrencial que había caído, se fue la noche y volvió el nuevo día.


Paso a Paso
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