Molletes, un pan blanco muy tierno - English bread muffins baked



Buenos días amigos, como veis sigo inmersa de lleno en mis experiencias con harina, aquí sigo avanzando poco a poco y ganado seguridad a cada paso pero sobre todo, disfrutando cada día más con las manos metidas en harina.

Tengo que reconocer que esta nueva fase que he comenzado, en la que estoy elaborando diferentes panes,  probando distintos tipos de harina y haciendo diferentes versiones sobre una misma receta,  me está proporcionando muchísima satisfacción.

Hoy haremos unos Molletes, unos deliciosos panecillos blancos muy tiernos, que por cierto su textura en muy parecida a la de los típicos English bread muffins, los que los ingleses sirven con su popular té, pero con la diferencia de que los nuestros se hornean y sus muffins se preparan en la plancha o sartén.
Los dos riquísimos, perfectos para servir tanto con dulce como con salado, ideal para desayunos, meriendas o cenas ligeras y son geniales para los niños y personas mayores con problemas para masticar.

A parte de todo lo dicho es un pan que nos da mucho juego ya que soporta la congelación sin perder ni ninguna de sus propiedades y tienen el tamaño perfecto para una ración, super sencillo de preparar tanto a mano como en amasadora o robot.



Ingredientes

Masa de arranque

  • 10 g de levadura fresca de panadería 
  • 50 ml de leche entera, leche de soja, etc 
  • 85 g de harina de fuerza 


Resto de la masa

  • 350 ml de agua
  • 50 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 600 g de harina de fuerza
  • 10 g de sal o al gusto
  • 1 cucharada de azúcar




Elaboración 'Con amasadora'

Masa de arranque

Ponemos en la Cooking Chef el gancho de amasar y en la olla de inducción ponemos la leche, la calentamos a 37º ó 40º, añadimos la levadura fresca desmenuzada con la mano y la disolvemos a velocidad 2 durante 1 minuto. 

Agregamos los 85 gr. de harina y mezclamos durante 1 minuto más a velocidad 2. se formará una pequeña masa que será nuestra masa de arranque para los molletes.

Retiramos la masa del gancho y hacemos con ella una bola compacta con las manos y  metemos esta bola en un recipiente lleno de agua, que la cubra para que se hidrate bien toda la masa, la dejamos reposar en el agua y pasados unos 5 ó 10 minutos veremos que la masa flota, cuando flote está lista para continuar.




Resto de la masa

Sacamos la bola del agua y la introducimos en el bol de la Cooking Chef en la que seguimos con en con el gancho de amasar que ya teníamos puesto y añadimos el resto de los ingredientes. 

Primero el agua y el aceite y a continuación la harina tamizada, la sal, el azúcar y amasamos 5' minutos sin temperatura y a velocidad 1. Pasado este tiempo tu masa debe haber quedado suave y lisa, está lista para reposar. 

Sacamos la masa del gancho, formamos una bola con ella y la  dejamos reposar unos 50 ó 60 minutos para que la levadura actúe, hasta que la masa doble su volumen. Lo puedes hacer en el mismo bol bien tapado para que no le dé el aire, puedes cubrirlo con un paño limpio o usar un papel film. Si prefieres la puedes dejar leudar en otro recipiente.

El tiempo es aproximado ya que esto depende la la temperatura de tu cocina, si hace frío subirá más despacio así que solo debes esperar hasta que doble su volumen.

Una vez haya subido ya está lista para a formar los molletes, espolvoreamos la superficie de trabajo con un poco de harina y volcamos el cuenco con la masa sobre ella. Tenemos que hacer un rulo con la masa, de esta forma sacamos el aire y la tenemos lista para cortar en trozos de unos 100 gr. aproximadamente. 

Cortamos los molletes y los aplanamos un poco con los dedos dándole forma ovalada, no es necesario usar el rodillo. Los colocamos en una bandeja que tendremos preparada con papel de hornear y lo tapamos con un paño limpio para dejarlos reposar otros 60 minutos, o hasta que doblen tamaño.




Precalentamos el horno a 200º con calor arriba y abajo, antes de introducir los molletes si quieres darles un aspecto más rústico los espolvoreamos un poco de harina por encima, metemos la bandeja con los molletes y bajamos la temperatura a 180º , ponemos una bandeja con un vaso de agua en el suelo del horno y horneamos de 10 a 15 minutos a 180ºC. 

Tu decides como te gustan, aunque debes pensar que es un pan blanco.

Saca la bandeja del horno y pon los panecillos sobre unas rejilla a enfriar.





Elaboración 'A mano'

Masa de arranque

Calentar la leche a 37º ó 40º para diluir bien la levadura en ella, agregamos los 85 gr. de harina y mezclar bien hasta que se integre la harina. Formamos una bola con las manos y la ponemos en un recipiente, la cubrimos de agua para que se hidrate bien toda la masa, la dejamos reposar en el agua unos 5 ó 10 minutos hasta que veamos que la masa flota, cuando flote está lista para continuar.


Resto de la masa

Sacamos la bola del agua y la ponemos en un bol, añadimos el resto de los ingredientes y mezclamos bien hasta que se integren todos los ingredientes, hacemos una bola con la masa, tapamos bien el recipiente y dejamos la masa reposar unos 20 minutos para que se humedezca bien la  harina. 

Pasado este tiempo vuelca la masa sobre la superficie de trabajo limpia y seca y amásala unos 10  o 15 minutos hasta que se vuelva lisa y brillante. Pon una gota de aceite en el recipiente donde tenias antes la masa y déjala reposar bien tapada hasta que duplique su tamaño unos 60 minutos aproximadamente esto depende de la temperatura que haga en tu cocina. 

Una vez ha duplicado su volumen espolvorea con harina la superficie de trabajo, vuelca la masa sobre ella y forma un rulo o cilindro con ella para sacar el aire y cortar las porciones de unos 100 gr. aproximadamente.

Cortamos rodajas, serán los molletes y los aplanamos un poco con los dedos dándole forma ovalada, no es necesario usar el rodillo. Los colocamos en una bandeja que tendremos preparada con papel de hornear y lo tapamos con un paño limpio para dejarlos reposar otros 60 minutos o hasta que doblen de nuevo su volumen.





⇹⇹⇹⇹⇹⇹⇹


Si prefieres un pan crujiente te recomiendo la receta del pan chapata sin amasar.



TruConsejo

Si los quieres congelar para usar otro día, una vez estén a temperatura ambiente es el mejor momento para congelarlos,  recién hechos, así cuando los vayas a consumir solo es sacarlos del congelador media hora antes y estarán como recién hechos. 

Yo incluso he probado con algunos que había descongelado y me sobraron y los he vuelto a congelar, aun así os aseguró que siguen perfectos. 

Espero que os animéis a prepararlos es una receta muy útil!!



¡Gracias por tu visita!


CONVERSATION

9 comentarios:

  1. Molletes power! Es uno de mis panes preferidos con diferencia. Ahora en mi barrio se han puesto de moda en los bares donde se sirven cenas informales, en lugar de las baguettes, y yo estoy muy feliz con esto!

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    1. Di que so Ana Molletes Power!! En mi casa se han convertido en un imprescindible para algunas cosas, así que cada dos o tres días sigo practicando. Así que de moda total!!
      Un besazo 😘

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  2. Victoria que buena miga tienen estos molletes, me volvería loca con uno así tal cual, con ese tomate y aceite, y me muero de placer, ¡Qué bueno!
    Aquí en Sevilla los molletes son el pan por excelencia para bocadillos y desayunar, nunca me he puesto a hacerlos en casa porque muy cerca de casa hay una tahona que sigue haciendo el pan a la antigua usanza, incluso hasta hace muy poco lo seguía hace indo en horno de leña, pero cuando llegó la invasión del pan precocido, acabó con el negocio, y aunque las ventas han bajado, ellos siguen haciendo pan a diario, para deleite de los que no nos hemos subido al carro del pan congelado.
    Besos

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    1. Son una delicia Concha y tan suavecitos. en mi casa se han quedado cómo tu dices fijos para desayuno y la cena. Anímate a hacerlos que son facilísimos, yo tengo pedidos y todo de amigos jajaja.
      Un besazo enooorme para mi reina de la tortilla!!

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  3. Me encantan los molletes. Cuando mis hijos eran pequeños, solía hacerlos cada semana para ponerles un bocadillo para el recreo del colegio y eran la envidia de muchos, incluso de más que otro profe, sobretodo porque era raro ver a los niños con bocatas y más raro aún con pan casero, más sencillo el clasico sándwich o bollería.
    Ahora que estás adicionandote al fantástico mundo del pan casero, te cuento un truco: cuando cortas las porciones para los molletes, forma bolas y así las puedes congelar. Primero en un plato separadas y cuando ya esten bien duras, las metes juntas en una bolsa. Luego el día que te apetece encender el horno, sólo tienes que sacar varias bolas y disponerlas separadas en una bandeja de horno con papel, las dejas descongelar a temperatura ambiente dos horas, aplastar y al horno. Igual que recien amasado. Muakkkkkkkkk

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    1. Jajajajaja. Quería decir AFICIONANDOTE, aunque nunca mejor dicho, ya que el pan casero crea ADICCIÓN. 😘

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    2. Jajajaja te había entendido perfectamente Pilar, has visto que al final estoy entregada en cuerpo y alma a esto de la harina y el pan. Tienes toda la razón yo desde que empecé a hacerlo en casa aquí nadie quiere otro pan, bien sean los molletes o la chapata o el integral.
      De momento estoy encantada y por supuesto que voy a quedarme con tu consejo, que a veces ponerse a amasar es lo que mas pereza da, así que hacer el doble y hornearlo otro día es muy buena idea, gracias guapísima!!

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  4. Que ricos se ven estos molletes, me encantan para desayunar o almorzar siempre con un buen relleno o solo con aceite.
    Gracias por tan buena receta.

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    1. Pippoincucina la verdad solo con aceite y sal ya es que son un bocado tan tierno y sabroso, ahora si lo rellenamos con un buen jamón ibérico mucho mejor .
      Gracias a ti 🙂

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